Albóndigas en salsa

Cómo hacer albóndigas en salsa

Albóndigas en salsa amarilla

Albóndigas en salsa amarilla

Las albóndigas son un alimento muy humilde, pero muy fácil de hacer y comer. Estas bolitas de carne picada se pueden degustar sin salsa, pero si se las acompaña de una buena salsa, el plato se enriquece exponencialmente.

Lo bueno de las albóndigas es que se pueden hacer de diferentes carnes (carne de ternera, cerdo, pavo, o cualquier combinación de carne picada), incluso de pescado.

En esta ocasión, las albóndigas se sirven en una salsa amarilla muy sabrosa, compuesta por ajo, cebolla, vino blanco, caldo y azafrán, que es el ingrediente que le da ese color amarillo característico.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

Para las albóndigas:

  • 60 gr de cebolla (aproximadamente 1/2 cebolla mediana)
  • 2 dientes de ajo
  • 800 gr de carne picada
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharadas de pan rallado
  • 1 cucharadita de sal
  • unas vueltas de pimienta negra molida
  • Harina para enharinar
  • Aceite

Para la salsa:

  • 4 dientes de ajo
  • 1 cebolla grande
  • 7 cucharadas de aceite
  • 1 vaso de vino blanco
  • 250 ml de caldo de pollo
  • 1 cucharadita de harina
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Azafrán o colorante alimentario amarillo

ELABORACIÓN

Para hacer las albóndigas.

  1. Empezamos cociendo la cebolla y los dientes de ajo en agua hirviendo durante 2 minutos. Lo escurrimos y refrescamos con agua fría, volviéndolo a escurrir de nuevo. Esto se hace para ablandar la cebolla y no echarla cruda directamente ya que resulta un poco fuerte. Picamos muy finamente tanto el ajo como la cebolla y lo reservamos en un bol grande.
  2. Agregamos la carne, el perejil picado, los huevos, el pan rallado, la sal y la pimienta negra al bol y lo mezclamos todo con las manos limpias.
  3. Una vez que todos los ingredientes estén integrados y se haya formado una masa, cogemos una cucharada y formamos una bola del tamaño de una pelota de ping pong. Vamos haciendo bolas del mismo tamaño hasta acabar con la mezcla de carne.
  4. Una vez que estén las albóndigas formadas, las pasamos por harina. Colocamos una sartén con abundante aceite (puede ser de oliva o de girasol) a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, añadimos las albóndigas y las freímos hasta que estén doradas, dándoles la vuelta para que se hagan por todos los lados.
  5. Sacamos las albóndigas a un plato con papel de cocina para que absorba el aceite y las reservamos.

Para hacer la salsa.

  1. Ponemos una sartén grande a calentar a fuego medio y vertemos el aceite. Picamos muy finamente los dientes de ajo y la cebolla y los añadimos al aceite caliente para sofreírlos hasta que estén dorados.
  2. Agregamos la sal y la harina, y lo mezclamos todo. Dejamos que la harina se dore ligeramente durante 1 minutos, y a continuación, vertemos el vino blanco.
  3. Calentamos el caldo y añadimos el azafrán. Agregamos las albóndigas a la sartén y lo mezclamos todo. Vertemos el caldo caliente, reducimos el fuego a bajo-medio, y dejamos que cuezan durante 10-15 minutos, hasta que la salsa se espese ligeramente.
  4. Servimos las albóndigas en caliente acompañadas de la salsa amarilla.

Notas.

La salsa se puede pasar por la batidora para triturar el ajo y la cebolla finamente, aunque si lo hemos picado muy pequeño, los trozos apenas serán perceptibles.