Albóndigas en salsa

Cómo hacer albóndigas en salsa

Albóndigas en salsa boloñesa

He probado muchas recetas de albóndigas, pero creo que esta receta de hoy es la que más me gusta. Generalmente, se utiliza huevo o pan remojado en leche para ligar la masa, pero al reducir los condimentos al mínimo, creo que sale el auténtico sabor de la carne.

A veces, menos es más y este es un caso que lo prueba. Con un poco de queso, una cebolla y unas hierbas provenzales, es más que suficiente.

Albóndigas en salsa boloñesa

Las albóndigas se pueden hacer con antelación y mantenerlas en el frigorífico o incluso congelarlas, por lo que es un plato perfecto para hacer cuando tienes invitados. Y con la salsa se puede hacer lo mismo.

Ingredientes

Para las albóndigas:

Para la salsa boloñesa:

Instrucciones

Precalentamos el horno a 180º C con calor por los dos lados.

Ponemos la carne picada en un recipiente y le añadimos el queso Parmesano rallado, una cebolla muy picada, las hierbas provenzales, la cucharada de aceite de oliva y lo salpimentamos con sal y pimienta negra molida.

Lo mezclamos todo bien con una cuchara de madera y vamos dándole forma de albóndiga redonda, del tamaño que queramos, teniendo en cuenta que cuanto más grandes sean, más tendrán que cocer para hacerse por dentro.

Ponemos las albóndigas en una bandeja de horno engrasada y las horneamos durante 15 minutos, hasta que veamos que han cambiado de color superficialmente.

Mientras se hacen en el horno, podemos preparar la salsa boloñesa. Ponemos el aceite de oliva en una sartén, y añadimos la cebolla y el pimiento verde picado, para que se sofrían durante unos minutos. Cuando estén tiernos, añadimos el ajo picado hasta que esté dorado.

Incorporamos la pasta de tomate y lo rehogamos durante un minuto o dos. Agregamos los tomates triturados, el apio y una taza de agua. Lo sazonamos con sal y pimienta negra y bajamos la temperatura para que se cocine durante media hora con la tapa puesta.

Nos acordamos de removerlo de vez en cuando y echarle un ojo para ver si se seca y añadirle un poco más de agua. Probamos la salsa para ver si hay que rectificar de sal y pimienta negra.

Incorporamos las albóndigas y lo cocinamos a fuego lento durante un minuto.

Lo retiramos del fuego y añadimos el queso Parmesano rallado. Para emplatar, servimos las albóndigas con la salsa boloñesa por encima. Espolvoreamos más queso Parmesano, las hojas de albahaca y el perejil.

Notas

Si quieres, puedes freír las albóndigas en vez de cocinarlas en el horno, aunque es una opción más calórica.