Albóndigas en salsa

Cómo hacer albóndigas en salsa

Albóndigas a la jardinera

Cuando quiero que nadie proteste en casa por la comida, hago albóndigas a la jardinera. Es una salsa que suelo utilizar habitualmente, pero no es la única que he puesto en las albóndigas.

Es muy sencilla y se tarda muy poco. Solo hay que pochar una cebolla y unas zanahorias y espesar la salsa con un poco de harina. Luego añadir un poco de vino blanco, guisantes y caldo para que cueza junto con las albóndigas.

Albóndigas a la jardinera

Necesitarás estos ingredientes

Para las albóndigas:

Para la salsa jardinera:

Procedimiento

Me gusta comenzar haciendo las albóndigas, que es lo más tedioso de la receta. Mezclo todos los ingredientes en un recipiente y los amaso con las manos hasta que se forme una masa uniforme con la que se puede trabajar.

Si veo que me queda muy pegajosa, añado un poco de pan rallado más y listo. Tapo esta masa con film y la meto en el frigorífico durante unas horas, para que la carne se vaya macerando en todos esos sabores.

Cuando veo que ya es suficiente, saco la masa y voy cogiendo trocitos pequeños y les doy forma de pelota con las palmas de las manos. No me gusta hacerlas muy grandes, pues me gusta comerlas de un bocado.

Cuando ya acabo con toda la masa, las paso por harina (un poco, lo suficiente para mancharlas), y las frío en una sartén con aceite caliente, primero por un lado, y luego le doy la vuelta para que se frían por el otro también.

A medida que se van dorando, las voy sacando a un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el aceite que sueltan.

Una vez que tengo las albóndigas listas, me dispongo a hacer la salsa. Para ello, añado un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y añado la cebolla y la zanahoria muy picadas para que se pochen.

Sin que se cocinen del todo, agrego la harina y lo remuevo para que se cocine durante 30 segundos. Vierto el vino blanco y espero hasta que se evapore el alcohol para incorporar las albóndigas.

Añado caldo hasta cubrirlas, los guisantes congelados, y lo sazono con sal, sin pasarme porque el caldo ya tiene sal. Aumento la temperatura para que empiece a hervir y luego la reduzco para que vaya cociendo despacio durante unos 20 minutos.

De vez en cuando lo remuevo para ver como va, y si es necesario añadir más caldo. Cuando veo que las verduras están tiernas y las albóndigas se han hecho completamente, lo retiro del fuego y lo sirvo, no sin antes probarlo.