Albóndigas en salsa

Cómo hacer albóndigas en salsa

Albóndigas en salsa verde

Albóndigas en salsa verde

Hay literalmente millones de recetas diferentes de albóndigas, porque cualquier salsa le va bien. Por eso, y aunque la salsa verde está asociada habitualmente al pescado, he querido hacerla esta ocasión con albóndigas de carne.

Y lo dicho, le va perfecta. También podéis hacer las albóndigas con bacalao u otro pescado.

Ingredientes para las albóndigas en salsa verde:

Para las albóndigas.

  • 500 gramos de carne picada de ternera y cerdo (mezclada)
  • 1 rebanada de pan de molde (sin corteza)
  • 2 cucharadas de leche
  • 1/4 de cebolla roja grande, picada finamente
  • 1 y 1/2 cucharaditas de comino
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra
  • 3/4 cucharadita de sal
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de cilantro, picado
  • Unas cucharadas de harina para enharinar la albóndiga
  • Aceite de oliva para freír

Para la salsa.

  • 2 cucharadas de perejil picado
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 cebolla
  • vino blanco
  • Sal (al gusto)

Esto es lo que hay que hacer:

Pela y pica la cebolla roja muy finamente. No queremos encontrarnos trozos muy grandes de cebolla en la albóndiga, y si lo prefieres, puedes triturarla.

En un cuenco grande, mezcla las migas de pan con la leche, empapándolos por completo para que se deshagan. Después añade la carne, la cebolla picada, el huevo, el comino, el cilantro picado finamente, la sal y la pimienta negra.

Utiliza las manos para mezclar bien todos los ingredientes hasta que estén bien repartidos. Pero no sobre mezcles, o la carne se pondrá dura.

Cogemos un trozo de masa y le damos forma de bola pequeña, más o menos como una pelota de ping pong (o cualquier tamaño, en realidad lo que importa es que sean todas del mismo tamaño).

Pasa las albóndigas por un poco de harina, hasta cubrirlas enteras. Calienta el aceite en la sartén a fuego medio - alto, y cuando esté bien caliente, fríe generosamente cada albóndiga hasta que también de color a un marrón claro.

Saca las albóndigas a un plato con papel de cocina, para absorber el exceso de aceite. Y cuando termines, no apagues el fuego, utiliza el mismo aceite restante para pochar la cebolla de la salsa.

Cuando la cebolla esté blanca y tierna, añade el perejil, la hoja de laurel y el vino blanco. Deja que cueza todo unos minutos, hasta que el vino se vaya reduciendo poco a poco.

Incorpora las albóndigas y deja que cueza todo junto durante 15 minutos más. Si ves que la salsa empieza a secarse, añade más vino a la sartén, y deja que se reduzca poco a poco.

Apaga el fuego cuando veas que las albóndigas se han hecho por completo y la salsa haya espesado y tenga una consistencia adecuada.

Sírvelas calientes con abundante salsa por encima. A mi lo que más me gusta es mojar la salsa con pan.