Albóndigas en salsa

Cómo hacer albóndigas en salsa

Salsa para albóndigas

Salsa para albóndigas

Hay diferentes opciones de salsas para acompañar a un plato de albóndigas. De hecho, se puede utilizar prácticamente cualquier salsa que te apetezca, desde una simple salsa de tomate, hasta una agridulce.

En esta ocasión, os vamos a proponer dos opciones de salsa completamente diferentes. Una es una salsa española muy simple, la tradicional salsa rubia que siempre acompaña a las albóndigas.

Y la otra, es una salsa de la cocina italiana a base de tomate y carne. Las dos son grandes opciones, pero no hay porque elegir una u otra, puedes hacer las dos. Las dos te darán muy buenos resultados.

Salsa Rubia

INGREDIENTES

  • 2 cebollas finamente picadas
  • 1 litro de caldo de pollo
  • 2 cucharaditas de harina
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 vaso de vino blanco
  • 6 cucharadas de tomate frito
  • Sal y pimienta negra molida, al gusto
  • Perejil picado, opcional

PREPARACIÓN

En una sartén, calienta el aceite a fuego medio y añade la cebolla picada finamente para que se poche. Cuando esté transparente y blanda, añade la harina y remuévelo con una cucharada de madera para que se impregne con todo el aceite.

Déjalo cocinarse unos segundos para que se tueste, y a continuación, vierte el vino blanco. Déjalo cocer hasta que se evapore el alcohol, y cuando se haya reducido, vierte el caldo y deja que se reduzca a fuego lento durante unos minutos.

Añade la salsa de tomate y vuélvelo a mezclar de nuevo. Cuando ya tenga la consistencia que deseas, sazónalo con sal y pimienta negra y retíralo del fuego para mezclarlo con las albóndigas. Opcionalmente, puedes espolvorear un poco de perejil por encima.

Salsa Marinera (o marinara)

INGREDIENTES

  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 60 gr de carne de cerdo picada
  • 3 cucharadas de cebolla picada
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 2 latas de tomate triturado
  • 6 hojas de albahaca
  • Una pizca de orégano seco
  • Pimienta negra molida y sal

PREPARACIÓN

Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-bajo, y añade la carne de cerdo para que se sofría durante 5 minutos. Retira la carne a un plato y, en la misma sartén, añade la cebolla picada para que se poche hasta que esté transparente, unos 3 minutos.

Incorpora el ajo y saltéalo hasta que esté dorado. Añade el tomate triturado y aumenta la temperatura para que llegue a ebullición. En ese momento, baja la temperatura y deja que se cocine a fuego lento hasta que la salsa se espese un poco, unos 45 minutos.

Agrega la albahaca, el orégano y la sal y la pimienta negra según tus gustos. Cocínalo durante un minuto más y retíralo del fuego. Sírvelo junto con las albóndigas.